Somos adictos al programa.
Tenemos amistades por computadora. Hace más de un año que no abrazamos a quien vemos todos los días conectado. El lenguaje corporal pasó a segundo plano.
Si el sistema nos elimina nuestro mundo está rapado. Tiene tu vida, tu historia, tus conexiones lo alimentan. Dice lo que tú no puedes hacer de frente. Esta lectura incluso te delata.
Volverás mañana a ver si hay algo nuevo, y así seguirás hasta que no haya energía. Tus horas de esparcimiento serán vigilando la luz de la pantalla. Te irás a dormir con la música del despertador. Volverás a decir que mañana será distinto. Así permaneceremos durante un largo tiempo en esta relación de monitor, este amor cibernético que alimenta la dinámica del desarrollo, la economía de la comunicación. Estas relaciones de esperanzas y luz, de gente que se apaga sumida detrás de la pantalla. Estas carencias que no entendemos. ¿A dónde vamos? Dime tú.
Tenemos amistades por computadora. Hace más de un año que no abrazamos a quien vemos todos los días conectado. El lenguaje corporal pasó a segundo plano.
Si el sistema nos elimina nuestro mundo está rapado. Tiene tu vida, tu historia, tus conexiones lo alimentan. Dice lo que tú no puedes hacer de frente. Esta lectura incluso te delata.
Volverás mañana a ver si hay algo nuevo, y así seguirás hasta que no haya energía. Tus horas de esparcimiento serán vigilando la luz de la pantalla. Te irás a dormir con la música del despertador. Volverás a decir que mañana será distinto. Así permaneceremos durante un largo tiempo en esta relación de monitor, este amor cibernético que alimenta la dinámica del desarrollo, la economía de la comunicación. Estas relaciones de esperanzas y luz, de gente que se apaga sumida detrás de la pantalla. Estas carencias que no entendemos. ¿A dónde vamos? Dime tú.